¿Las lodos de depuración propagan microplásticos en nuestros suelos agrícolas y en nuestros platos?
Cada año, millones de toneladas de lodos procedentes de las plantas de tratamiento se esparcen en los campos como fertilizante. Sin embargo, estos lodos también transportan microplásticos, fragmentos invisibles a simple vista que se acumulan en los suelos y amenazan la calidad de los cultivos y la seguridad alimentaria.
Los microplásticos provienen de la degradación de residuos plásticos y se encuentran en grandes cantidades en los lodos de depuración. Cuando se utilizan para fertilizar las tierras, estos lodos liberan miles de millones de partículas plásticas en los suelos agrícolas. Investigaciones muestran que algunos campos reciben hasta varios miles de microplásticos por kilogramo de tierra, con concentraciones particularmente elevadas cerca de zonas urbanas e industriales. Estas partículas, a menudo más pequeñas que un grano de arena, pueden persistir durante décadas en el medio ambiente.
Una vez en el suelo, los microplásticos modifican su estructura y su capacidad para retener agua. También perturban la vida de los microorganismos esenciales para la fertilidad de las tierras. Las plantas, como el arroz, el trigo o el maíz, absorben estas partículas a través de sus raíces o sus hojas. Los microplásticos viajan luego por su savia y terminan acumulándose en las partes comestibles, como los granos o las verduras. Estudios ya han detectado su presencia en tejidos vegetales e incluso en algunos alimentos.
El impacto en los cultivos varía según las especies y el tamaño de las partículas. En el caso del arroz, por ejemplo, los microplásticos reducen el crecimiento de las raíces y alteran el metabolismo de las plantas, lo que puede disminuir los rendimientos. Además, agravan los efectos de otros contaminantes, como los metales pesados o los pesticidas, al fijarlos en su superficie y transportarlos más profundamente en los suelos y las plantas.
Los científicos también están preocupados por las consecuencias a largo plazo en la salud de los suelos. Los microplásticos pueden obstruir los poros del suelo, limitar la absorción de agua y nutrientes por las raíces y desequilibrar las comunidades microbianas. Estos cambios afectan la descomposición de la materia orgánica y el ciclo de los nutrientes, debilitando así la productividad de las tierras.
Ante esta situación, varios países comienzan a actuar. Algunos prohíben el esparcimiento de lodos que contienen demasiados microplásticos, mientras que otros desarrollan métodos para filtrarlos antes de su uso. También se investigan alternativas, como los plásticos biodegradables o el reciclaje de residuos agrícolas, para limitar la contaminación.
Sin embargo, la ausencia de métodos estandarizados para medir e identificar estas partículas complica la lucha contra su propagación. Las técnicas actuales, como la espectroscopia o la separación por densidad, siguen siendo costosas y poco accesibles a gran escala. Sin una mejor vigilancia y regulaciones más estrictas, los microplásticos seguirán infiltrándose en los suelos, las plantas y, en última instancia, en nuestra alimentación. La creciente conciencia de este problema impulsa a investigadores y responsables políticos a buscar soluciones para proteger de manera sostenible las tierras agrícolas y la cadena alimentaria.
Références des contenus
Référence officielle
DOI : https://doi.org/10.1007/s11270-026-09329-z
Titre : Sewage Sludge-Mediated Microplastic Transfer to Agroecosystem: A Comprehensive Review on Detection, Fate and Ecological Impacts
Revue : Water, Air, & Soil Pollution
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Muhammad Tariq Khan; Masroor Waliullah; Zohaib Abbas; Saba Hafeez; Mohammad Bhuyan; Nasrin Akhter; Iqbal Ahmad; Asim Nawab; Mushtaq Ahmad; Yanbo Zhou; Md Faysal Hossain