¿La calcificación de las arterias carótidas intracraneales acelera el envejecimiento del cerebro?
Una nueva investigación revela que la acumulación de calcio en las arterias carótidas ubicadas dentro del cráneo podría desempeñar un papel clave en la reducción del volumen de ciertas zonas cerebrales. Esta calcificación, observable desde la edad adulta y que aumenta con los años, ya es conocida por incrementar los riesgos de accidente cerebrovascular y demencia. Sin embargo, su relación con la atrofia cerebral, un fenómeno natural del envejecimiento, seguía sin comprenderse bien.
Para entender mejor esta relación, científicos analizaron escáneres cerebrales de más de 1,200 adultos de entre 40 y 92 años, pertenecientes a dos poblaciones amerindias de la Amazonía boliviana. Estos grupos, los Tsimane y los Mosetén, llevan un estilo de vida tradicional muy activo y presentan menos factores de riesgo cardiovascular que las sociedades industrializadas. Los investigadores se centraron en dos aspectos de la calcificación: su superficie, que refleja la rigidez de las arterias, y su grosor, que indica un estrechamiento del vaso sanguíneo.
Los resultados muestran que cuanto mayor es la superficie de calcificación, más disminuyen los volúmenes cerebrales en varias regiones. Las zonas más afectadas son los lóbulos frontal, parietal y temporal, así como las estructuras profundas como el putamen, el tálamo o el hipocampo. Estas últimas, esenciales para la memoria y las emociones, aparecen particularmente vulnerables. En cambio, el grosor de la calcificación parece tener un impacto mucho menor en la pérdida de volumen cerebral.
Esta diferencia se explica porque la rigidez arterial, vinculada a la extensión de la superficie calcificada, perturba más la irrigación sanguínea que el simple estrechamiento del vaso. Las arterias endurecidas pierden su elasticidad y tienen dificultades para adaptarse a las variaciones del flujo sanguíneo, lo que puede reducir el aporte de oxígeno y nutrientes a los tejidos cerebrales. En cambio, una arteria estrecha pero flexible conserva una mejor capacidad para mantener un flujo sanguíneo suficiente.
Las regiones cerebrales irrigadas por las arterias anteriores y medias, que nacen directamente de las carótidas internas, son las más afectadas. En cambio, el lóbulo occipital, irrigado por una arteria posterior independiente, no muestra una relación significativa con esta calcificación. Esto confirma que los daños dependen estrechamente de la anatomía vascular.
Estos hallazgos sugieren que la preservación de la flexibilidad arterial podría ser crucial para limitar el declive cerebral relacionado con la edad. También abren caminos para comprender mejor cómo las enfermedades vasculares contribuyen a los trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, los investigadores subrayan la necesidad de estudios complementarios para confirmar estos mecanismos y explorar formas de prevenir o ralentizar este proceso.
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Référence officielle
DOI : https://doi.org/10.1007/s00234-026-03918-9
Titre : Segmentation and morphometry of intracranial internal carotid artery calcification in relation to brain atrophy
Revue : Neuroradiology
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Xiao Xu; Nikhil N. Chaudhari; Phoebe Imms; Nahian F. Chowdhury; Fangyun C. Liu; Jorge A. Solis Galvan; Bavrina Bigjahan; Grant Schleifer; Maria Ashna; Blake Hannagan; Giuseppe Barisano; Daniel K. Cummings; Daniel Eid Rodriguez; Paul L. Hooper; Edmond Seabright; Randall C. Thompson; Benjamin C. Trumble; Michael D. Gurven; Jonathan Stieglitz; Caleb E. Finch; M. Linda Sutherland; James D. Sutherland; Helena C. Chui; Margaret Gatz; Wendy J. Mack; Hillard S. Kaplan; Andrei Irimia