
La contaminación por plásticos amenaza a la agricultura y la acuicultura
Cada año, más de 25 millones de hectáreas de tierras agrícolas están cubiertas por películas plásticas, liberando cerca de 7 millones de toneladas de residuos en los suelos. Los microplásticos, esas diminutas partículas resultantes de la degradación del plástico, alcanzaban un promedio de 2.176 elementos por kilogramo de tierra en 2020, una cifra que podría superar los 10.000 para 2050 si no se toman medidas. Estos residuos se acumulan en los suelos y los cursos de agua, alterando la salud de los ecosistemas y reduciendo los rendimientos agrícolas.
Los plásticos utilizados en agricultura y acuicultura, como las lonas de acolchado, las redes o las tuberías de riego, se fragmentan con el tiempo debido a la acción de las inclemencias meteorológicas y las prácticas culturales. Los macroplásticos, visibles a simple vista, terminan por romperse en mesoplásticos, luego en microplásticos y nanoplásticos, mucho más difíciles de detectar y eliminar. Estas partículas, a menudo invisibles, penetran en las cadenas alimentarias y alteran los ciclos biogeoquímicos de los suelos. Por ejemplo, estudios demuestran que los microplásticos pueden reducir a la mitad la longitud de las raíces del maíz o disminuir la biomasa de los brotes de arroz hasta un 26 %.
Las consecuencias no se detienen ahí. Los plásticos actúan como esponjas de contaminantes, absorbiendo sustancias tóxicas como metales pesados o pesticidas, que luego son ingeridas por las plantas. Los hongos micorrizicos, esenciales para la nutrición de las plantas, ven alterada su actividad, al igual que las bacterias fijadoras de nitrógeno. Las lombrices de tierra, indicadores de la buena salud de los suelos, mueren en gran número en presencia de altas concentraciones de microplásticos, lo que empobrece la biodiversidad y la fertilidad de las tierras.
Los sistemas integrados de agricultura y acuicultura ofrecen una vía para limitar esta contaminación. Al reciclar nutrientes y reducir el uso de plásticos de un solo uso, estos métodos permiten cerrar el ciclo de los recursos. La acuaponía, que combina la cría de peces con el cultivo fuera del suelo, ilustra este enfoque: los desechos orgánicos de los peces sirven como fertilizante para las plantas, reduciendo así el uso de insumos químicos y envases plásticos. Además, el uso de materiales biodegradables, como los bioplásticos a base de algas, comienza a desarrollarse, ofreciendo una alternativa a los plásticos tradicionales.
Sin embargo, los desafíos siguen siendo numerosos. Una vez dispersados, los plásticos son difíciles de recolectar, especialmente cuando se fragmentan en partículas microscópicas. Los altos costos de gestión de residuos y la falta de infraestructuras de reciclaje llevan a demasiados agricultores y acuicultores a abandonar o quemar sus residuos, agravando la contaminación. Las regulaciones existentes, a menudo mal aplicadas, tienen dificultades para contener el problema, especialmente en regiones donde faltan medios de control.
La inteligencia artificial emerge como una herramienta prometedora para mejorar la gestión de estos residuos. Gracias a sensores, drones y satélites, permite mapear las zonas contaminadas y seguir el movimiento de los plásticos en el medio ambiente. Los algoritmos analizan los datos para optimizar las rutas de recolección o clasificar automáticamente los diferentes tipos de plásticos en los centros de reciclaje. Estas tecnologías también facilitan la colaboración entre agricultores, recicladores y autoridades locales, creando plataformas de intercambio de información y coordinación.
No obstante, la innovación tecnológica no será suficiente por sí sola. Una gestión sostenible de los residuos plásticos en agricultura y acuicultura requiere un enfoque global. Esto implica la reducción en el origen, la mejora de los sistemas de recolección, el desarrollo de materiales alternativos y la educación de los actores del sector. Los sistemas integrados, como la acuaponía, demuestran que existen soluciones para conciliar productividad y respeto al medio ambiente, pero su adopción masiva requiere apoyo político y financiero. Sin esto, la contaminación por plásticos seguirá amenazando los suelos, las aguas y, en última instancia, la seguridad alimentaria.
Références des contenus
Référence officielle
DOI : https://doi.org/10.1007/s44274-026-00819-9
Titre : A synthesis of developments, challenges and prospective innovations in plastic waste management in agriculture and aquaculture systems
Revue : Discover Environment
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Chifundo Brian Manyamba; Rudoviko Galileya Medison; Francina Phiri; Milca Banda Medison